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Literatura Infantil y Juvenil Alemana

la reina de los coloresEn la Alemania actual, hay un consenso entre autores, ilustradores y editores sobre la existencia de  una cultura de la niñez y que no es ni simple ni intrascendente como se creían en tiempos anteriores.  

Uno de los rasgos que nos permite reconocer una obra literaria  como manifestación artística que respeta el concepto de cultura de la niñez (y no como manifestación didáctica que sólo pretende imponer una enseñanza) es la manera como sitúa a su lector como protagonista dentro y fuera de la obra.  El lector ve “afectado” su  propio ser porque la literatura apela a su imaginación, sentimientos y sensibilidades situándolo en el universo de lo posible intentando  transformar su mirada sobre la realidad; de allí la importancia de situar a la nueva literatura infantil alemana como expresión  llana de una  cultura capaz de juzgarse  a sí misma.

Una de las autoras que –desde su prolífica obra – expresa abiertamente la necesidad de liberar al niño de todo sometimiento del adulto y  por ende, dejarlo descubrir libremente su sociedad, su entorno, es Jutta Bauer. Casi todos sus personajes –animales la mayoría- expiran libertad, contagiando a los adultos.  Son personajes capaces de desenvolverse solos, con un dominio propio de su universo infantil.  Asume su trabajo de escritora e ilustradora como un trabajo cultural y no pedagógico.

Para alegría nuestra, muchos de sus colegas – Wolf Erlbruch por ejemplo – apuntan a esta misma teoría.

Con este Blog pretendemos ejemplificar sencillamente como las tendencias actuales en literatura infantil y juvenil alemana tienen claro su papel de recrear el imaginario de los niños  sin hacer falsas concesiones, respetando,  valorando y abriendo nuevos  caminos.  Considerándolos capaces de ver en los libros la vida misma con sus amplios matices: amor, bondad, familia, solidaridad y también, dolor, guerra, enfermedad, separaciones e ir formándose una opinión crítica de ella.

Al leer literatura infantil  y juvenil alemana contemporánea podemos reafirmar que a los niños los lleva a ser cada día mejores lectores, los enriquece en el conocimiento de su propia historia  y la de otros, los ayuda a representar símbolos de la realidad, etc.

En fin, reivindica el placer de sumergirse en un mundo imaginario sostenido  por el arte y la cultura; la fantasía y la realidad. El mismo placer que le otorga al niño simplemente jugar.

la reinaY ya está más que comprobado el beneficio que aporta a los niños el asumir la lectura como juego  y desde el  juego, ir desarrollándose como un ser íntegro…

¡Bienvenidos!